Mostrando entradas con la etiqueta vocación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta vocación. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de octubre de 2010

SANTA TERESA DE JESUS

"Nada te turbe,
nada te espante,
quien a Dios tiene nada le falta
Nada te turbe,
nada te espante,
solo Dios basta".
Solo tu Senor, eres nuestra razon de vivir, nunca le dudaremos, a veces nos preocupamos de otras cosas, olvidando que solo tù basta.

martes, 5 de octubre de 2010

L'ESPERANCE




L’espérance ne peut commencer que quand il n’y a plus rien à espérer.
L’espérance ne peut venir que d’ailleurs.
L’espérance ne peut qu’être inespérée, l’espérance est le contraire d’une logique, c’est une folie.
L’espérance ne peut venir qu’à l’improviste, inattendue, au moment où on ne l’attendait plus.
Elle est toujours le matin de Pâques, à la sortie de la nuit, à la sortie du tombeau, espérance entre les mains de quelques femmes, espérance entre les mains partageant le pain.
Ne demandez pas à l’espérance de calculer quel avenir, de le chiffrer ou de le définir.
L’espérance n’en sait rien et elle ne veut pas le savoir. La seule chose dont l’espérance est certaine, c’est qu’il y a un avenir.
La seule chose que peut annoncer l’espérance, c’est que la fatalité est vaincue puisque la mort est morte, puisque c’est la nuit que naît le jour.
L’espérance ne peut qu’être fragile et incertaine sinon elle cesse d’être espérance pour n’être plus qu’un slogan ou un argument électoral.
L’espérance ne peut être qu’un nouveau-né couché dans la pauvreté et la paille d’une étable.
L’espérance ne peut qu’être humble, elle ne conquiert jamais, elle ne domine jamais.
Elle n’est jamais une idée vague ou abstraite, elle est toujours un geste fraternel et concret.
L’espérance nous devance toujours, c’est toujours elle qui est en avance sur nous.
Elle ne peut être enfermée, elle est toujours plus loin, toujours au-delà, puisque l’espérance c’est l’impossible soudain possible.
Ce n’est pas vous qui allez la faire, c’est elle qui va vous faire, avec ses propres mains.
Il est temps de s’y faire ! MJG.

sábado, 11 de septiembre de 2010

"heureux vous les pauvres, vous etes mes amis."

"Aux âmes qui souffrent de ne pas aimer et de ne pas souffrir par amour, on voudrait dire combien précieuse est leur misère intérieure et combien Dieu à soif d’une prière partie de là.
Rien n’est trop pauvre, rien n’est vain en face de Dieu. Il est des êtres qui parce qu’ils ignorent les brisements ailés de la souffrance amoureuse, se croient exclus des profondeurs de la vie divine. Mais vivre d’amour est autre chose que vivre l’amour. La vie trinitaire est un abime dont nul sentiment humain n’a touché le fond : Elle n’est pas dans ce qu’on sent de Dieu, mais dans ce qu’on donne à Dieu. Et à celui qui ne trouve rien dans son âme de pur et de vivant à offrir, il reste à s’offrir soi-même. Offrande nue et foncière, qui atteint jusqu’à la substance. Les pauvres sont chers à Dieu parce que, vide de tout avoir, ils donnent leur être. Ce n’est pas rien que de donner son rien."

L’ECHELLE DE JACOB

miércoles, 25 de agosto de 2010

El secreto de la vocación está en la oración


El Papa nos enseña que el recogimiento nos ayuda a tratar a Dios:


"Hace poco me habéis preguntado: ¿cómo se puede reconocer la llamada de Dios? Y bien, el secreto de la vocación está en la capacidad y en la alegría de distinguir, escuchar y seguir su voz. Pero para hacer esto, es necesario acostumbrar nuestro corazón a reconocer al Señor, a sentirle como una Persona que está cerca de mí y me ama. Como dije esta mañana, es importante aprender a vivir momentos de silencio interior en el día a día para ser capaces de escuchar la voz del Señor. Estad seguros de que si uno aprende a escuchar esta voz y a seguirla con generosidad, no tiene miedo de nada, sabe y siente que Dios está con él, con ella, que es Amigo, Padre y Hermano. Dicho en una palabra: el secreto de la vocación está en la relación con Dios, en la oración que crece precisamente en el silencio interior, en la capacidad de escuchar que Dios está cerca. Y esto es verdad tanto antes de la decisión, en el momento, es decir, de decidir y de partir, como después, si se quiere ser fieles y perseverar en el camino. San Pedro Celestino fue ante todo esto: un hombre de escucha, de silencio interior, un hombre de oración, un hombre de Dios. Queridos jóvenes: encontrad siempre un espacio en vuestras jornadas para Dios, ¡para escucharle y hablarle!

Y aquí, quisiera deciros una segunda cosa: la verdadera oración no es de hecho extraña a la realidad. Si rezar os alienara, os quitase de vuestra vida real, estad en guardia: ¡no sería verdadera oración! Al contrario, el dialogo con Dios es garantía de verdad, de verdad consigo mismo y con los demás, y por tanto de libertad. Estar con Dios, escuchar su Palabra, en el Evangelio, en la liturgia de la Iglesia, defiende de las fascinaciones del orgullo y de la presunción, de las modas y de los conformismos, y da la fuerza de ser verdaderamente libres, incluso de ciertas tentaciones enmascaradas de cosas buenas. Me habéis preguntado: ¿cómo podemos estar en el mundo sin ser del mundo? Os respondo: precisamente gracias a la oración, al contacto personal con Dios. No se trata de multiplicar las palabras - ya lo decía Jesús -, sino de estar en la presencia de Dios, haciendo propias, en la mente y en el corazón, las frases del "Padre Nuestro", que abraza todos los problemas de nuestra vida, o también adorando la Eucaristía, meditando el Evangelio en nuestra habitación, o participando con recogimiento en la liturgia. Todo esto no separa de la vida, sino que ayuda a ser verdaderamente uno mismo en todo ambiente, fieles a la voz de Dios que habla a la conciencia, libres de los condicionamientos del momento. (...) Quien le sigue no tiene miedo ni siquiera de renunciar a sí mismo, a su propia idea, porque "quien tiene a Dios, nada le falta", como decía santa Teresa de Ávila."