
martes, 30 de noviembre de 2010
En Adviento...

miércoles, 17 de noviembre de 2010
PURIFICAME SEÑOR ! ! !
¡Purifícame Señor, y quedaré limpio!!!!
domingo, 14 de noviembre de 2010
Perseverancia = Paciencia
No hay que olvidar que todos los momentos de dificutad, son momentos de prueba y para vencerlo el Señor nos da la clave, sencilla, pero que conlleva consigo la dificultad de uno mismo y es la Perseverancia.
Perseverancia que va unida a la paciencia y saber que incluso en los momentos difíciles no hay que dejar de vivir intensamente porque como nos dice Jesús en el evangelio, los momentos difíciles son una ocasión para dar Testimonio.
Y por último, cuando parece que todo se oscurece, el Señor está con nosotros.
domingo, 7 de noviembre de 2010
¡Hemos formado parte!
Destacamos algunas ideas de su homilia con las que nos hemos sentido interpeladas:
"La Sagrada Familia, en el corazón del mundo es imagen visible del Dios invisible. (...) Sus torres son como saetas que apuntan a la luz, la altura y la belleza. (...) En el templo de la Sagrada Familia, Gaudí une los tres grandes libros: el de la Naturaleza, la Sagrada Escritura y la Liturgia. (...) Gaudí colaboró en la edificación de la conciencia humana, que ha de estar anclada en el mundo y abierta a Dios. (...) La belleza es la gran necesidad del hombre. Es reveladora de Dios. La obra bella invita a la libertad y arranca del egoísmo. (...) Mire cada cual cómo construye! (...) Jesucristo recoge todas las conquistas de la humanidad (...) El hombre de hoy pretende edificar su vida de espaldas a Dios, pero Dios es la verdadera medida del hombre y esto nos lo enseña gaudí con su obra. (...) En palabras de Gaudí: "un templo es la única cosa digna de representar la conciencia de un pueblo" (...) Hoy presentamos al mundo, Dios que es el amigo de los hombres. (...) Los valores de la Sagrada Familia de Nazaret son el amor, el trabajo y el servicio. (...) Sólo donde están el amor y la fidelidad nace la verdadera libertad. (...) Necesitamos nuevos testimonios de santidad en el mundo. (...) Estamos llamados a ser "icono de la Belleza; llama ardiente de caridad; y causa para que el mundo crea en Aquel que nos ha enviado".
sábado, 6 de noviembre de 2010
Oración por el Papa

http://www.betania.es/
miércoles, 3 de noviembre de 2010
No anteponer nada a Cristo
La clave es negarse ¿Pero que es negarse?
Es desatar los lazos que nos atan a esta vida terrestre y pasajera.
Es liberarse de los impedimentos para poseer y usar los bienes que son mucho más preciosos que el oro y la plata.
Es transportar el corazón humano a la vida del cielo de tal manera que se pueda decir: Nuestra patria está en el cielo.
Es empezar a ser semejante a Cristo, que por nosotros se hizo pobre, él, que era rico. Debemos asemejarnos a Él si queremos vivir según el Evangelio.
lunes, 1 de noviembre de 2010
Te amo, no te amo, vuelvo a amarte
sábado, 30 de octubre de 2010
¡Como la roca!
Me ha hecho especial ilusión leer hoy parte de una reflexión que hablaba de la "resistencia", mas, diría yo: "resiliencia".Decía: "Yo me digo que ser cristiano es, de algún modo, ser resistente. Como la roca que resiste el paso del agua (que, tal vez, eso sí, suaviza sus aristas)."
¡Preciosa metáfora! Me recordaba ese "dejarse moldear", luchar, sí, contra la marea que a veces parece que pueda con nosotros... pero sabiendo que es por un BIEN MAYOR...¿Resistir a qué? ¿Luchar contra qué? contra mí mismo, contra la apatía, la tristeza, la desgana, la indiferencia, el aburrimiento... todos aquellas cosas que tienen al egoísmo como trasfondo!! Yo, yo, yo... sigue eso el "ad maiorem Dei gloriam"? No lo creo!
Y todo esto ¿Por qué? No es "resistir por resistir", tampoco "forzarse a", no. Es perseverar para "mantener viva la llama, la ilusión, el impulso que hace que merezca la pena luchar". Porque si es por Él, si es para cumplir su voluntad, "será bueno" y habrá merecido la pena. Dios busca los medios para recompensarlo, y esta recompensa es TAN GRANDE!... si pasan cosas que tanto nos contradicen es porque Él espera algo, Él desea algo de cada uno. ¿Exigente? Sí. Pero si no hacemos así, si no nos damos en plenitud, en nuestra TOTALIDAD, vivimos a medias... ¿Qué vamos a conseguir en esta vida? Merece la pena resistir, pese a que a veces nos duela, pues, "mucho cuesta lo que mucho vale" ¡todo sufrimiento cobra un sentido, el sentido de crecer según a la voluntad de Dios!
Y, sí, proponérselo es fácil.. la cuestión es hacer de esta teoría una realidad, comprometernos a hacerlo vida.
Como decía S.Pablo "Mi gracia te basta. Pues la fuerza se perfecciona en la flaqueza. Por tanto, con sumo gusto me gloriaré en mis flaquezas, para que la fuerza de Cristo habite en mí."(1.Co 12, 9)
Como la Roca a pie de costa mantengámonos "firmes en la fe", contra esas olas que parece que se nos vayan a llevar... manteniéndonos fuertes -fortaleza que viene del Espírtu- para que todo aquello que parezca "poder con nosotros", no haga realmente que nos desprendamos del conjunto del acantilado, que somos todos! Si uno es fiel, si uno se entrega en plenitud y ve en todo la intercesión de Ntro Señor, sabrá cómo, pues será Dios mismo quien le dé esa fortaleza y ganas de luchar!
miércoles, 27 de octubre de 2010
Comprometerse
martes, 19 de octubre de 2010
domingo, 17 de octubre de 2010
MOISÉS y las manos en alto, una parábola sobre la fidelidad y la perseverancia en la vida religiosa
Vemos a un Moisés en lucha constante consigo mismo para poder vencer al enemigo. ¿La condición para ello? Debe mantener los brazos en alto –posición, en la Biblia, que indica oración- si quiere vencer al enemigo. ¿Cuánto tiempo? ¡Todo un día! Cuando sus fuerzas decaen, es decir, cuando desfallece en su relación como amigo de Dios, cuando la fuerza de la inercia le puede y sus brazos caen, el enemigo vence. Sin lugar a dudas y bastantes millones de años después… esto sigue siendo así incluso hoy en nuestra vida consagrada: nuestras fuerzas decaen, nuestro día a día se vuelve rutinario, la dureza de las contrariedades se hacen presentes… y nuestros brazos flaquean… y vamos como a medias… Y es que SOLOS no podemos nada! ¡Cuánto nos cuesta convencernos de ello!
Pero lo más interesante de la lectura me parece que aún está por llegar… Moisés no puede más y el enemigo vence a Israel… ¿Quién interviene entonces? Evidentemente nuestra fuerza y nuestro auxilio es el Señor pero éste siempre se vale de mediaciones. Moisés es capaz de permanecer, de perseverar con los brazos en alto en plena batalla y mantener a los demás, gracias a la “comunidad”. ¡Aarón y Hur lo sostienen!
Ojalá supiéramos descubrir el gran tesoro de nuestras hermanas de consagración y, antes de errar el camino, dejar que otras sostengan nuestra fidelidad con su compañía, su ejemplo, su oración, su conversación, su confianza.
Aarón y Hur sentaron a Moisés en una roca… ¿Dónde me aposento yo? ¿Cuáles son mis puntos de apoyo en esos momentos en los que parece que ya no podemos más?
Moisés queda en evidencia delante de su pueblo: se cansa, se vuelve necesitado, se manifiesta vulnerable… pero no por eso abandona su misión como intercesor. Sabe que la vida de otros depende de su “aguante”… Está comprometido con su pueblo y por eso no puede abandonar… pero sí cuenta con hermanos para permanecer en su misión.

