domingo, 30 de mayo de 2010
martes, 25 de mayo de 2010
UNA PARADOJA LLAMADA TRINIDAD

La esencia de Dios que es relación y comunión, es darse y entregarse, pregunta y respuesta.
Es la paradoja entre Personas, paradoja del Amor elevado a la enésima potencia y no puede ser otra cosa que Revelación.
Sin separación ni confusión, es una compenetración perfecta y eterna.
Algunas razones para creer. Vittorio Messori-Michele Brambilla
jueves, 20 de mayo de 2010
sábado, 15 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
La mission: origine-motivation-finalité Trinitaire

miércoles, 5 de mayo de 2010
La Cruz nos da vida

¡Ante ella han rezado jóvenes de todos los continentes!
La Cruz de la JMJ quiere convocar a los jóvenes para que experimenten que en la Cruz de Jesucristo hay un motivo fuerte para el amor, para la esperanza y para la fe; muchos jóvenes que han caminado o rezado al lado de la Cruz han entendido mejor la Resurrección y han encontrado el valor para tomar decisiones respecto a sus vidas.
La Cruz de los jóvenes llegará a Cataluña el viernes 14 de mayo en una vigília de oración en la basílica de Santa Maria del Mar a las 22h, organizada por la "Delegació de Pastoral de Juventut".
Música, palabras, testimonios...Todos los jóvenes de Barcelona están invitados a participar en esta vigília y concierto.
Laicos, religiosos y religiosas, movimientos, parroquias, congregaciones, todos estamos convocados a compartir esta oración que nos hace más iglesia.
Al día siguiente, la Cruz viajará hasta la diocesis de Tarragona y el 22 de mayo estará presente en la celebración de "l’Aplec de l’Esperit" en Terrassa.
lunes, 3 de mayo de 2010
La Sábana Santa es un icono escrito con sangre

(Meditación pronunciada por Benedicto XVI ante la Sábana de Turín)
Queridos amigos:
Se trata de un momento muy esperado por mí. En otra ocasión, estuve ante la Sábana Santa, pero ahora vivo esta peregrinación con particular intensidad: quizá porque el paso de los años me hace todavía más sensible al mensaje de este extraordinario icono; quizá, y diría sobre todo, porque estoy aquí como sucesor de Pedro, y traigo en mi corazón a toda la Iglesia, es más, a toda la humanidad. Doy las gracias a Dios por el don de esta peregrinación, y también por la oportunidad de compartir con vosotros una breve meditación, que me sugiere el subtítulo de esta solemne exposición: "El misterio del Sábado Santo".
Se puede decir que la Sábana Santa es el icono de este misterio, icono del Sábado Santo. De hecho, es una tela de sepulcro, que ha envuelto el cuerpo de un hombre crucificado, y que corresponde en todo a lo que nos dicen los Evangelios sobre Jesús, quien crucificado hacia mediodía, expiró a eso de las tres de la tarde. Al caer la noche, dado que era la Parasceve, es decir, la vigilia del sábado solemne de Pascua, José de Arimatea, un rico y autorizado miembro del Sanedrín, pidió valientemente a Poncio Pilato que le permitiera sepultar a Jesús en su sepulcro nuevo, que había excavado en la roca a poca distancia del Gólgota. Tras alcanzar el permiso, compró una sábana y, tras la deposición del cuerpo de Jesús de la cruz, lo envolvió con aquel lienzo y lo puso en aquella tumba (Cf. Marcos 15,42-46). Es lo que refiere el Evangelio de Marcos y con él concuerdan los demás evangelistas. Desde ese momento, Jesús permaneció en el sepulcro hasta el alba del día después del sábado, y la Sábana de Turín nos ofrece la imagen de cómo era su cuerpo en la tumba durante ese tiempo, que cronológicamente fue breve (en torno a un día y medio), pero con un valor y un significado inmenso e infinito.
El Sábado Santo es el día del escondimiento de Dios, como se lee en una antigua homilía: "¿Qué es lo que hoy sucede? Un gran silencio envuelve la tierra; un gran silencio y soledad, porque el Rey duerme [...]. Dios en la carne ha muerto y el Abismo ha despertado" (Homilía sobre el Sábado Santo, PG 43, 439). En el Credo, profesamos que Jesucristo "padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos".
Queridos hermanos y hermanas: en nuestro tiempo, especialmente después del siglo pasado, la humanidad se ha hecho particularmente sensible al misterio del Sábado Santo. El escondimiento de Dios forma parte de la espiritualidad del hombre contemporáneo, de manera existencial, casi inconsciente, como un vacío en el corazón que ha ido haciéndose cada vez más grande. Al final del siglo XIX, Nietzsche escribía: "¡Dios ha muerto! ¡Y nosotros le hemos matado!". Esta famosa expresión, si se analiza bien, es tomada casi al pie de la letra, por la tradición cristiana, con frecuencia la repetimos en el Vía Crucis, quizá sin darnos cuenta plenamente de lo que decimos. Después de las dos guerras mundiales, de los lagers y de los gulags, de Hiroshima y Nagasaki, nuestra época se ha convertido cada vez más en un Sábado Santo: la oscuridad de este día interpela a todos los que reflexionan sobre la vida, de manera particular nos interpela a nosotros, creyentes. También nosotros tenemos que vérnoslas con esta oscuridad.
Y, sin embargo, la muerte del Hijo de Dios, de Jesús de Nazaret, tiene un aspecto opuesto, totalmente positivo, fuente de consuelo y de esperanza. Y esto me hace pensar en el hecho de que la Sábana Santa se comporta como un documento "fotográfico", dotado de un "positivo" y de un "negativo". De hecho, es precisamente así: el misterio más oscuro de la fe es al mismo tiempo el signo más luminoso de una esperanza que no tiene confines. El Sábado Santo es la "tierra de nadie" entre la muerte y la resurrección, pero en esta "tierra de nadie" ha entrado Uno, el Único, que la ha recorrido con los signos de su Pasión por el hombre: "Passio Christi. Passio hominis". Y la Sábana Santa nos habla exactamente de ese momento, es testigo precisamente de ese intervalo único e irrepetible en la historia de la humanidad y del universo, en el que Dios, en Jesucristo, ha compartido no sólo nuestro morir, sino también nuestra permanencia en la muerte. La solidaridad más radical.
En ese "tiempo-más-allá-del-tiempo", Jesucristo "descendió a los infiernos". ¿Qué significa esta expresión? Quiere decir que Dios, hecho hombre, ha llegado hasta el punto de entrar en la soledad máxima y absoluta del hombre, donde no llega ningún rayo de amor, donde reina el abandono total sin ninguna palabra de consuelo: "los infiernos". Jesucristo, permaneciendo en la muerte, cruzó la puerta de esta soledad última para guiarnos también a nosotros y atravesarla con él.
Todos hemos experimentado alguna vez una sensación aterradora de abandono, y lo que más miedo nos da de la muerte es precisamente eso, como niños que tenemos miedo de estar solos en la oscuridad y sólo la presencia de una personas que nos ama nos puede tranquilizar. Esto es precisamente lo que sucedió en el Sábado Santo: en el reino de la muerte resonó la voz de Dios. Sucedió lo impensable: es decir, el Amor penetró "en los infiernos"; incluso en la oscuridad máxima de la soledad humana más absoluta podemos escuchar una voz que nos llama y encontrar una mano que nos saca afuera. El ser humano vive por el hecho de que es amado y puede amar; y si incluso en el espacio de la muerte ha llegado a penetrar el amor, entonces incluso allí ha llegado la vida. En la hora de la máxima soledad nunca estaremos solos: "Passio Christi. Passio hominis".
¡Este es el misterio de Sábado Santo! Precisamente desde allí, desde la oscuridad de la muerte del Hijo de Dios, ha surgido la luz de una nueva esperanza: la luz de la Resurrección. Me parece que al contemplar esta sagrada tela con los ojos de la fe se percibe algo de esa luz. La Sábana Santa ha quedado sumergida en esa oscuridad profunda, pero es al mismo tiempo luminosa; y yo pienso que si miles y miles de personas vienen a venerarla, sin contar a quienes la contemplan a través de las imágenes, es porque en ella no sólo ven la oscuridad, sino también la luz; más que la derrota de la vida y del amor, ven la victoria, la victoria de la vida sobre la muerte, del amor sobre el odio; ciertamente ven la muerte de Jesús, pero entrevén su Resurrección; en el seno de la muerte ahora palpita la vida, pues en ella mora el amor. Este es el poder de la Sábana Santa: del rostro de este "varón de dolores", que carga con la pasión del hombre de todo tiempo y lugar, incluso con nuestras pasiones, nuestros sufrimientos, nuestras dificultades, nuestros pecados --"Passio Christi. Passio hominis"-- emana una solemne majestad, un señorío paradójico. Este rostro, estas manos y estos pies, este costado, todo este cuerpo habla, es en sí mismo una palabra que podemos escuchar en silencio ¿Cómo habla la Sábana Santa? ¡Habla con la sangre, y la sangre es la vida! La Sábana Santa es un icono escrito con sangre; sangre de un hombre flagelado, coronado de espinas, crucificado y herido en el costado derecho. La imagen impresa en la Sábana Santa es la de un muerto, pero la sangre habla de su vida. Cada traza de sangre habla de amor y de vida. Especialmente esa gran mancha cercana al costado, hecha de la sangre y del agua manados copiosamente de una gran herida provocada por una lanza romana, esa sangre y ese agua hablan de vida. Es como un manantial que murmura en el silencio y nosotros podemos oírlo, podemos escucharlo, en el silencio del Sábado Santo.
Queridos amigos, alabemos siempre al Señor por su amor fiel y misericordioso. Al salir de este lugar santo, nos llevamos en los ojos la imagen de la Sábana Santa, llevamos en el corazón esta palabra de amor, y alabamos a Dios con una vida llena de fe, de esperanza y de caridad. Gracias.
martes, 27 de abril de 2010
¿PARA QUE SIRVE LA FE?

SIRVE esta fe cuya síntesis es una cruz, para comprometerse con todas las fuerzas en mejorar el mundo y para ser al mismo tiempo conscientes de qeu este mundo está destinado a terminarse; o, al menos, a transformarse radicalmente al regreso de Cristo.
SIRVE la fepara honrar a todos, porque todos son hijos de Dios y hermanos en Cristo y para desmitificarlos, comenzando por nosotros mismos, porque todos son iguales que nosotros; criaturas limitadas, falibles, marcadas por el pecado...
SIRVE para reconocernos siervos de todos y al mismo tiempo libres de todos.
SIRVE para tener lo que Miguel de Unamuno llamaba " sentimiento trágico de la vida" y al mismo tiempo para alimentar el humor, la bondad y una saludable ironía y autoironía.
SIRVE para unir, en la misma persona, al hombre de oración, al sencillo, al estricto, y si es preciso inflexible, en sus principios y al mismo tiempo dispuesto a la indulgencia con todos, incluído él mismo, porque es consciente que la distancia entre la realidad y los ideales forma parte de la condición terrena.
SIRVE para alimentar la humildad más absoluta y al mismo tiempo la convicción de ser alguien único, querido por Dios, salvado por Él a precio de la cruz, destinado por ÉL a la vida eterna con un lugar reservado desde siempre, y para siempre, tan sólo para él.
SIRVE para valorar la inteligencia y al mismo tiempo venerar y admirar la incultura académica y libresca de los sencillos.
SIRVE para dar cabida en la vida personal al Viernes Santo y al Domingo de Pascua, es decir, a las lágrimas y a la risa.
(Algunas razones para creer; Vittorio Messori-Michele Brambilla)
viernes, 16 de abril de 2010
¡El seguimiento de Jesús, camino para la verdadera alegria!
Homilía de Benedicto XVI el Domingo de Ramos:
"Ser cristiano significa considerar el camino de Jesucristo como el camino correcto para el ser humano, como aquel camino que conduce a la meta, a una humanidad plenamente realizada y auténtica. Ser cristiano es un camino, o mejor: una peregrinación, un ir junto a Jesucristo. Un ir en esa dirección que Él nos ha indicado y nos indica. ¿De qué dirección se trata? ¿Cómo encontrarla?...Se trata de un ascenso a la verdadera altura del ser humano.
Jesús camina delante de nosotros y va hacia lo alto, conduciéndonos a las alturas de Dios, a la comunión con Dios, al ser-con-Dios. Ésta es la verdadera meta; y la comunión con Él, el camino. Este caminar con Cristo es, al mismo tiempo, siempre un caminar en el nosotros de los que queremos seguirle. Es un ser llevados. Nos encontramos, por así decirlo, en una cordada con Jesucristo, junto a Él en la subida a las alturas de Dios, que nos empuja y nos sostiene. Forma parte del seguimiento de Cristo que nos dejemos integrar en esa cordada; que aceptemos que no podemos hacerlo solos.
La cruz es parte integrante del ascenso. Como en los asuntos de este mundo no se pueden lograr grandes resultados sin renuncia y duro ejercicio, así el camino hacia la vida misma, hacia la realización de la propia humanidad, está ligado a la comunión con Áquel que ha subisdo a la altura de Dios a través de la cruz. La cruz es expresión de lo que el amor significa: sólo quien se pierde a sí mismo se encuentra"
miércoles, 14 de abril de 2010
"La voluntad de Dios"
1. Los que dicen "Dios no existe, sino hubiera detenido esto". (¡Qué poca esperanza!)
2. Los que se consuelan con un "Dios quiso este terremoto para enderezarnos y atraernos más hacia Él.".
-Yo respondo... ¿Sí? ¿De verdad? ¿Dios quiere tantas muertes? ¿a caso quiere más o menos a los que nos han tenido que dejar ahora? Como dice el autor, "Yo preferiría no atribuir a Dios una intención para mí desconocida!" Dios crea y mantiene un mundo de placas tectónicas que se desplazan según las leyes desconocidas para nosotros, interacciones climáticas y otros fenómenos que a veces causan desastres para la vida humana.
Pongamos otra situación dramática: el asesinato de esta chica de Seseña (entre otros muchos!). ¿Qué con la malicia humana? ¿Dios no puede cambiar sus corazones? No, a menos que ese corazón acepte el cambio. Él no puede forzarnos.
Es un misterio, sí. Nunca tenemos respuestas para catástrofes así que rompen con la vida de tantas personas(¡imposible, por mucha ciencia que hagamos!)... . "No podemos conocer este misterio al igual que no podemos conocer la mente de Dios. Si pudieramos, Dios no sería Dios." Pero, estoy segura de que lo que transforma este dolor es la confianza en Dios. El sentirse tan amado por Alguien en situaciones así, el saber que Él está presente... ¡que Dios nunca falla! Es lo que le da esperanza a toda situación dramática y te obliga a superarte a ti mismo. Dios exige, sí, pero a la vez da vida en las situaciones más inesperadas. Situaciones que pueden soportarse únicamente con ciega confianza en Dios.
Dicen que "Dios escribe derecho con renglones torcidos". Entonces confiamos en Dios, confiamos en que Él "escribe derecho con todas las líneas torcidas que afectan a tantas vidas humanas a través de la historia."
No podemos ni tenemos necesidad de entender el misterio del mal con tal de que confiemos en Él. Pues Dios también ha querido sufrir con nosotros, sentir el máximo dolor, entregando a su Hijo, el Amado, al mundo y "dejando" que lo crucificaran. "Nuestro amigo quiere compartirlo todo con nosotros incluyendo lo que nos crea dolor y resentimiento hacia Él".¿Hay amor más grande?
Lo único que necesitamos es decirle SÍ a Dios.
"Para que la noche sea santa tiene que haber a un cierto nivel un "SÍ""
jueves, 8 de abril de 2010
"Yo seré tú viviendo de otro modo"
Después de haber oído durante estos días muchas de las oraciones/poesías de J.L Martín Descalzo... Buscando y leyendo más de sus obras he encontrado una "Carta a Dios" que le hace en su último libro. Aquí os dejo el final de ésta..."Por todo eso Dios mío, he querido hablar de ti y contigo en esta página final de mis Razones para el amor. Tú eres la última y la única razón de mi amor. No tengo otras. ¿Cómo tendría alguna esperanza sin ti? ¿En qué se apoyaría mi alegría si nos faltases tú? ¿En qué vino insípido se tornarían todos mis amores si no fueran reflejo de tu amor? Eres Tú quien da fuerza y vigor a todo. Y yo sé sobradamente que toda mi tarea de hombre es repetir y repetir tu nombre. Y retirarme."
¡La razón de nuestra existencia!
...todo tiene sentido en un ambiente de amistad profunda con Él!! Él elige, quiere nuestra compañía! ¡Qué afortunadas somos!
--Quiero tenerle a Él como única riqueza, no quiero otro tesoro! Pues renunciando a todo lo que es apreciable en este mundo le he dado lo más que he llegado a tener. Quiero vivir por Cristo, con Cristo y en Cristo.-
"Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" (Mt 6,21)
------------------------------------------------------------------------
Al acercarme al agua de tu río
lo que yo fui se fue desvaneciendo,
lo mucho que soñé se fue perdiendo
y de cuanto yo soy ya nada es mío.
Ya sólo en ti y en tu hermosura fío,
soy lo que eres, acabaré siendo rastro de ti,
y triunfaré perdiendo
en combate de amor mi desafío.
Ya de hoy no más me saciaré con nada;
sólo tú satisfaces con tu todo.
Un espejo seré de tu mirada,
esposados los dos, codo con codo.
Y, cuando pongas fin a mi jornada,
yo seré tú, viviendo de otro modo.
J.Luís Martín Descalzo